ANÁLISIS - Xenoblade Chronicles 3


 

Tuvimos que esperar 5 años, pero sin duda valió la pena cada segundo. Finalmente llega a Nintendo Switch el esperadísimo Xenoblade Chronicles 3, y JPRG cuya base de fans se ha engrosado dramáticamente, en especial cuando Nintendo decidió brindar a los poseedores de su actual consola aquél remaster del juego original de Wii y Nintendo 3DS que nos sorprendió allá, en 2010.

 

Pero el salto a esta nueva secuela es enorme, majestuoso y lo más importante de todo IMPERDIBLE para todo amante de este espectacular género que sólo Japón ha sabido engrandecer durante décadas. La cantidad de personajes, adversarios, escenarios y enigmas por resolver en esta épica de ciencia ficción es, sin exagerar, mucho más rica por momentos que las mismísimas Star Wars o Star Trek, con el dramático contraste de que el jugador es dueño de las acciones de su valiente grupo de guerreros.

 


 

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No es menester haber jugado los anteriores, pues la historia ocurre en el mundo de Aionios y su letal guerra que lleva no siglos, sino milenios. Las personas que nacen allí solo viven unos 10 años, por lo que son entrenados prontamente para luchar por su respectivo bando. ¿Quién podría detener ese cruel ciclo sin fin? ¡Pues nosotros, por supuesto! La historia se extiende durante cerca de 100 horas donde los personajes y sus historias evolucionan de una forma increíble, digna de un largo anime de varias temporadas (¡nos encantaría una adaptación anime, por cierto Nintendo!), con una party fija de seis héroes con virtudes diferentes que puedes personalizar a través de un sistema de progresión impecahle y una gran cantidad de especialidades.

 

Así, tanto la interfaz de mapa como la de combate lucen totalmente pulidas y mejoradas, demostrando que Monolith Soft realmente se preocupó no solo porque el juego se viera y sonara más bonito, sino que los combates y la narrativa visual (¡fabulosos y constantes intercinemas!) nunca bajaran de nivel, entregando no solo batallas asombrosas con la pantalla repleta de personajes y acción, sino ataques especiales, combinaciones múltiples de tus guerreros (Cadenas) y una increíble combinación en la que dos de estos se convierten en una especie de mecha gigante llamado Uróboro, con el cual no sólo pueden ejecutarse grandes ataques, sino que puede hacerse evolucionar a las seis diferentes variaciones de estos fusionados. ¡Genial!

 

La combinación de tiempo real con selección manual por turnos en el sistema de batalla sigue siendo una belleza que incluso se juega mejor que en Xeno 2, con una inteligencia artificial dramáticamente mejorada. Los 3 niveles de dificultad son muy amables con el jugador (tal como la curva de aprendizaje del juego en sí, sean expertos en la franquicia o no) y seguro encontrarán el que más les acomode pronto.
 

 

 

Audiovisualmente el juego es increíble y explota al máximo las capacidades de Switch con escenarios variados, extensos y hermosos, diseño de personajes increíble y sin descuidos, además de un elenco de voces en japonés increíble (en inglés no está tan mal), con traducción de textos a un perfecto español. La banda sonora es rica y enormemente variada, nutriendo sin aburrimiento las decenas de horas de historia y con un énfasis en el jazz y la flauta como instrumento base, algo muy agradable a los oídos, tanto en sistema de sonido en casa como con un buen par de auriculares.

 

 

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LO BUENO

  • Más de 100 horas que, incluso en sus misiones alternas, jamás llegan a sentirse tediosas o aburridas.
  • ¡Es más, no quieres que termine! Incluso con las limitaciones técnicas de Switch, los visuales son asombrosos y muy bien cuidados.
  • La fórmula Xenoblade de Monolith Soft no sólo se mantiene, sino que se perfecciona.
  • La música y las voces en japonés… ¡magníficas!

 

LO MALO

  • Es cierto que el daño que logran las Cadenas es masivo y asombroso, pero a veces son demasiado largas de ejecutar.
  • La historia no deja de ser amena, pero no se salva de un par de recorridos A-B tediosos y misiones de “mandadero” que no terminan de gustar.

 

 

EN CONCLUSIÓN

Xenoblade sí es una saga que requiere de algún modo que hayas jugado los anteriores para entender de lleno este maravilloso mundo fantástico futurista, pero incluso si no tienes el presupuesto o el tiempo de jugar los anteriores, entrar de lleno a Xenoblade Chronicles 3 se antoja INDISPENSABLE si cuentas con la consola estrella de Nintendo. ¡Una obra maestra y de los mejores JRPG de esta generación!

 

 


 

 

Julio Vélez es Spanish Editor en Crunchyroll. ¡Síganlo en Twitter e Instagram!

 

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